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«La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) va a enterrar a la OEA (Organización de Estados Americanos), va enterrar a ese instrumento del imperio», vociferó Daniel Ortega en cadena nacional de televisión y radio el pasado 24 de junio. En ese momento, Ortega reafirmó su decisión de sacar a Nicaragua de la OEA, que ha seguido de cerca la crisis sociopolítica y ha condenado la violación a los derechos humanos como consecuencia de la represión del régimen orteguista.
Al mandatario nicaragüense no le bastó advertir sobre el futuro del principal foro regional al que tildó de ser una «cloaca» e instrumento del «imperio yanqui». «Somos miembros todavía, y de una vez por todas deberíamos de dejar de ser miembros de esa cloaca. Está claro que ese es un instrumento de dominación del imperio yanqui», apuntó Ortega.
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Cinco meses después, el 19 de noviembre, Nicaragua, por decisión del régimen orteguista, oficializó su renuncia a participar en la OEA en repuesta a la resolución «La situación de Nicaragua» que aprobó la Asamblea General de la OEA, en la que declaró ilegítimas las elecciones generales del pasado 7 de noviembre y mandó a una evaluación por parte del Consejo Permanente de la crisis del país, antes del 30 de noviembre.
En ese transcurso, el Consejo Permanente aprobó con 25 votos a favor, uno en contra y ocho abstenciones una resolución en la que afirma que Nicaragua incumple sus compromisos con la Carta Democrática Interamericana y pide al régimen aceptar una misión de alto nivel que ayude a conducir la realización de reformas electorales integrales.
Ortega volvió a aparecer en cadena nacional el 10 de diciembre en la XVI Promoción de Oficiales del Centro Superior de Estudios Militares General José Dolores Estrada Vado, en la Plaza de la Revolución. Además de brindar un discurso virulento contra EE. UU., la comunidad internacional, jerarcas de la Iglesia católica y opositores, celebró el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con China tras su ruptura con Taiwán.

«Ya existe un punto de encuentro entre los pueblos de América Latina y el Caribe que estamos en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la CELAC con la República Popular China, establecimos las relaciones con China», pronunció Ortega. Pero, ¿qué es la CELAC y por qué Ortega advierte que va a enterrar a la OEA?, ¿cuáles son las diferencias o similitudes entre la CELAC y la OEA? y ¿cuál es el futuro de la CELAC frente a la OEA?, estas y otras interrogantes son respondidas por analistas políticos y expertos en Derecho y Relaciones Internacionales consultados por LA PRENSA.
La CELAC, obra de Hugo Chávez hace una década
La CELAC, según su sitio web, es un mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política, y está conformada por los 31 países de América Latina y el Caribe. Fue promovida por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez y creada en Caracas, Venezuela, en el marco de la III Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC) y de la XXII Cumbre del Grupo de Río, reunidas los días 2 y 3 de diciembre de 2011.
Partiendo de este concepto, Manuel Orozco, politólogo y analista del Diálogo Interamericano, un centro ubicado en Washington, sostiene que la CELAC es «un espacio de deliberación y diálogo entre varios estados de América Latina y el Caribe con carácter no gubernamental», sin embargo agrega «y cuyo propósito no ha sido claro».
Los países que forman la CELAC son: Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
Los mismos países forman parte de la OEA junto con Canadá, Estados Unidos y Suriname.
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Un experto nicaragüense en relaciones internacionales, bajo la condición de anonimato por temor a represalias, explicó a LA PRENSA que la CELAC tiene diferentes formas de diálogo con la UE, China, Rusia, Corea, Japón y los países del Golfo Pérsico, y añadió que «sustituyó al Mecanismo de Diálogo de Río, creado luego de la unión de varios países sudamericanos al Grupo de Contadora que sirvió para restablecer la paz en Centroamérica (en la década de los ochenta), y que tenía la misma intención de diálogo y concertación».
CELAC versus OEA ¿diferencias o similitudes?
Sobre cuáles son las diferencias o similitudes entre la CELAC y la OEA y cuál es el futuro de la CELAC frente a la OEA, los expertos consultados coinciden en afirmar que no hay punto de comparación y que a diferencia de la OEA, a la CELAC no le ven algún futuro.
El politólogo nicaraguense Orozco señala que ciertamente para algunos países o líderes, «la CELAC ha sido un esfuerzo de buscar sustituir a la OEA del rol que tiene en el sistema interamericano», no obstante señala que para otros «es un sitio de reunión de países cuyo liderazgo depende de los gobiernos de turno», y afirma que la CELAC «no tiene peso legal o diplomático. Carece de un tratado, de convenios y de compromisos legales».

Con lo anterior coincide el experto costarricense en derecho internacional, temas de integración y catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR), Carlos Murillo Zamora, quien señala que la CELAC es uno de esos foros que no se puede comparar con la OEA. «La OEA es una organización intergubernamental que tiene una carta constitutiva, que tiene una sede, estructura propia de una organización internacional. CELAC es un foro es lo que en relaciones internacionales se conoce como un régimen internacional, no hay punto de comparación entre CELAC y OEA», apunta.
En esa línea, el experto nicaraguense bajo la condición de anonimato, sostiene que «no son iguales» y describe que «la CELAC es un mecanismo de diálogo, no es una organización internacional en el sentido estricto del Derecho Internacional, que si es la OEA. Por lo que no cuenta con una estructura organizacional, ni tiene leyes, reglamentos o algún tipo de normas derecho internacional o de derechos humanos, y tampoco cuenta con un grupo de instituciones que respalden el trabajo a nivel hemisférico, por ejemplo en temas de salud, medio ambiente, financieros, etc».
La OEA fue creada en 1948 cuando se subscribió, en Bogotá, Colombia, la Carta de la OEA que entró en vigencia en diciembre de 1951. En la actualidad, la OEA reúne a los 35 Estados independientes de las Américas y constituye el principal foro gubernamental político, jurídico y social del Hemisferio.
¿Cuál es el futuro de la CELAC frente a la OEA?
En alusión al futuro de la CELAC frente a la OEA, los especialistas prevén que no es positivo. «No hay mucho futuro de CELAC. Muchos países de América Latina siguen ahí porque prefieren no retirarse pero no tienen interés manifestó en un foro que no le dala solidez, que le da la OEA y otras organizaciones intergubernamentales en América Latina», menciona Murillo Zamora.
Agrega además que la «CELAC ha perdido toda relevancia porque su existencia dependía del dinero que le aportaba Venezuela que ya no le aporta nada» y subraya que este mecanismo tiene dos foros: «La CELAC-Unión Europea (UE) que ya no le interesa mucho a la Unión Europea porque fue politizado manejado por Venezuela y lo que el pasado se llamó el socialismo del siglo XXI, y el otro CELAC-CHINA donde tampoco tiene gran interés porque prefiere manejar las cosas desde otra perspectivas».
El sitio web del organismo señala que «en cuanto a la representación de América Latina y el Caribe; CELAC toma sus facultades para actuar como portavoz de la Comunidad con otros países y bloques regionales. Esto incluye el diálogo de la CELAC con la Unión Europea, China, la Federación de Rusia, la República de Corea, el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, Turquía y Japón».
El experto nicaragüense en condición de anonimato va más allá y considera que difícilmente la CELAC podrá sustituir a la OEA puesto que a su criterio no tiene ninguna característica de organización internacional. «La OEA es el organismo hemisférico complementario de la ONU», señaló y refiere que para poder sustituir a la OEA el mecanismo «tendrían que buscar un financiamiento grande como el que Estados Unidos y Canadá dan anualmente a la OEA, y dudo que alguno de los 33 Estados miembro esté en capacidad de pagar».
Insiste en que «la CELAC no debe ser vista como un mecanismo que suplante a la OEA, más bien debe seguir siendo el mecanismo de diálogo y concertación política entre países latinoamericanos y caribeños».
Por su parte, Murillo Zamora subraya que la OEA va a «a seguir existiendo como organización internacional» y reconoció que no es la primera vez que algunos Estados quieren deshacerse de la OEA y no lo logran porque «al final incluso regresan la mayoría de los Estados que han cuestionado a la OEA. La OEA está debilitada como toda organización internacional pero no es problema de la OEA, es problema de la coyuntura del sistema internacional, en cambio CELAC está agotado muchos presidentes no tienen interés».
El politólogo Orozco refiere que para muchos líderes desplazar a la OEA significa «desvincular el espíritu y esfuerzo democrático» de los Estados Miembros a los que están obligados a cumplir, «a cambio de un remedo de política y diplomacia sin pesos y contrapesos democráticos». Además cuestiona que tanto la OEA como CELAC «tienen que tomar en serio sus funciones, pero eso depende de los estados que conforman esas organizaciones, y la realidad actual es lamentable porque los líderes de muchos países han venido manoseando los estándares democráticos para ocultar la obligación de rendir cuentas y servir al ciudadano promedio».
Participación de Nicaragua en la CELAC
De acuerdo con el oficialista El 19 Digital, la última vez que participó Ortega en la Cumbre de la CELAC fue el 25 de enero del 2017, durante la V Cumbre de Jefes de Gobierno que se realizó en República Dominicana.
En la VI celebrada en México, el pasado 18 de septiembre, participó el canciller orteguista Denis Moncada. En ese momento Moncada atacó a Argentina y a Estados Unidos. Dos días antes, Moncada protestó en contra de la elección de Argentina para la presidencia pro-témpore de la CELAC, afirmando que el gobierno de ese país «se convirtió en instrumento del imperialismo norteamericano, subordinándose a sus intereses hegemónicos».

El canciller orteguista, en una virulenta carta, aseguró que Argentina «se ha prestado a violar nuestra dignidad y soberanía nacional, que, como dice nuestro Augusto C. Sandino, general de mujeres y hombres libres ‘esta no se discute, se defiende con las armas en la mano'».
La presidencia pro-témpore de la Cumbre es ocupada por México desde 2020 en la persona de su presidente Andrés Manuel López Obrador. Fue extendida para este 2021 y en los siguientes meses será escogido el país que asumirá la presidencia pro témpore, según dijo el canciller mexicano Marcelo Ebrard.
Sobre esta elección, Murillo Zamora destaca que la presidencia pro-témpore va rotando siempre, pero a su lectura «en general nadie va a invertir un gran esfuerzo como hace cinco o seis años atrás de salvar a CELAC, no es visible el futuro de la CELAC en términos de algo positivo a no ser que algún Estado que va a poner el dinero va a rescatar la CELAC y va a decir relancémosla, no hay ningún país en América Latina que quiera aportar ese dinero para rescatar un proyecto que prácticamente está fracasado».
El experto nicaragüense, que pidió no revelar su identidad, recalca que al final la CELAC, fue creada con el objetivo «‘oscuro’ por así decirlo de Chávez y los Castro (Fidel y Raúl, expresidentes de Cuba), y su ‘socialismo del Siglo XXI’, con el fin de quitar a la OEA como el principal organismo hemisférico. Sin embargo, formal y estrictamente no puede ser así, ya que es más un mecanismo de diálogo y cooperación e información, sin tener formalidad bajo el derecho internacional»
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