La operación de Eduardo «el Ratón» Mojica, de 82 años, había sido un éxito en el Hospital Militar el miércoles por la noche. Los doctores le destaparon dos arterias y su corazón estaba funcionando, pero delicado. «Cuando lo llevan a la operación iba cantando. Mi papá nació sin miedo, era un hombre fuerte. Después de la operación estuvo bromeando, presentándome a los doctores y las enfermeras», señala Adonis, uno de sus ocho hijos, quien además pasó las últimas 72 horas al lado de su papá.
El jueves a eso de las 10:30 a.m. lo trasladaron del Hospital Militar al Hospital Sermesa de Bolonia. «Los doctores lo trataron bien en todo el proceso, pero no sé por qué lo trasladaron tan rápido. En operaciones así, las primeras 72 horas, incluso el primer mes, son las más importantes. Seguro tienen su protocolo y había otras vidas que atender. No le echo la culpa a nadie. Es un milagro que haya aguantado tanto por su edad y enfermedades», aclara Adonis.
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Por la tarde del jueves, el Ratón Mojica habló por videollamada con el resto de sus hijos que se encuentran en México, Estados Unidos y Panamá. «Ya se quería ir para la casa y le comuniqué a mis hermanos para que hablaran con él y se calmara porque siempre fue un hombre hiperactivo. No le gustaba estar quieto. Él estaba hablando bien con ellos», cuenta Adonis.
La noche del jueves estuvo intranquilo, agitado y los doctores le dieron un medicamento para sedarlo. «Después se puso a desvariar, hablando muchas cosas. Conversé un poco con él, me pedía que nos fuéramos para la casa. Me dijo ‘sos mi hijo, me tenés que hacer caso. ¡Vámonos! el que te detenga lo vergueás, soy el Ratón Mojica’. Por su grado de Alzheimer se olvidaba por qué estaba ahí. Se veía muy sofocado, desesperado. Nunca le gustó estar quieto ni encerrado», señala el hijo del Ratón Mojica.
Una válvula de oxígeno asistió al campeón sin corona las últimas horas. «Le tomaba la mano y me la apretaba duro. Oramos el salmo 91, se lo sabía de memoria, no se le olvidó nunca a pesar de su Alzheimer. Después le pusieron un catéter. Sus otros órganos empezaron a fallar. A las 10:30 p.m., los doctores me preguntaron si cuando se complicara le daba autorización para que lo asistieran con parachoques e intubarlo y debía firmar un documento, pero les dije que no y la respuesta de los especialistas fue que esa era la mejor decisión porque ya estaba complicado y lo único que provocaría sería alargar la agonía. A las 2:40 a.m., mi papá murió», detalla un Adonis golpeado por el adiós de la leyenda, pero más que eso, su padre.
El cuerpo del Ratón Mojica lo trasladaron este viernes por la mañana a la funeraria Montes de los Olivos. Su hijo Adonis aún no tiene claro si lo entierran este sábado o el domingo en el Cementerio General.