No hay duda que el título de deporte rey en Estados Unidos es una constante batalla entre baloncesto, beisbol y futbol americano. Sin embargo, el nuevo presidente del país norteamericano, Joe Biden, disfruta más del “soccer”, a como suelen llamar los estadounidenses al futbol. Y es que Biden se ha relacionado de forma directa con este deporte en múltiples ocasiones durante toda su vida, convirtiéndole así en el presidente más aficionado al futbol en la historia del país.
El nuevo mandatario, quien este miércoles asumió su nuevo cargo, no practicó este deporte durante su juventud; pues cuenta que durante las primeras etapas de su vida, dicho deporte aún no se hacía presente en Estados Unidos. “En mis tiempos, la escuela donde asistí, ni siquiera tenía un equipo de futbol”, dijo Biden en 2015 durante una entrevista con Sports Illustrated. Sin embargo, comentó en la misma, que sus hijos Beau y Hunter, iniciaron a practicarlo desde temprana edad, cuando el futbol se comenzaba a popularizar en algunos lugares del país para la década de los 70.
“Yo nunca jugué, pero mi hijo Beau incluso fue capitán del equipo de futbol de su universidad, yo miraba todos sus partidos; poco a poco me fue apasionando cada vez más”, fueron las palabras de Biden hacia el reconocido sitio web que proporciona todas las noticias deportivas del país norteamericano. Esa misma pasión logró heredársela a sus nietos, quienes en la Navidad del 2013 le pidieron ir a Brasil para la Copa del Mundo del 2014.
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Biden complació a su familia y viajó junto a ellos al país sudamericano para presenciar algunos juegos de la selección de las barras y las estrellas. En aquel entonces era vicepresidente de su país y pudo hacer presencia en los vestuarios de su equipo, donde pudo felicitar personalmente a Jürgen Klinsmann, entrenador de la selección durante el mundial, y a Clint Dempsey, quien junto al arquero Tim Howard, fueron los jugadores más destacados de aquel combinado mundialista.
No obstante, Brasil 2014 no fue la primera Copa del Mundo de Joe Biden. Cuatro años antes, ya había viajado a Sudáfrica para asistir como invitado especial al partido inaugural entre los anfitriones y México. Posteriormente también presenció el duelo entre Estados Unidos e Inglaterra; fue en este mismo estadio donde según Sports Illustrated, previo al partido, Biden mantuvo una reunión con el presidente de la FIFA de aquel momento, Joseph Blatter, y el también presidente de la federación de futbol del país norteamericano. En dicho encuentro dialogaron sobre la posibilidad de celebrar el certamen en Estados Unidos; acordado o no desde esa fecha, dicho país será anfitrión del mundial en 2026, junto a México y Canadá.
Ahora bien, la relación del nuevo presidente no se limita al futbol masculino. Desde 2015, Biden estableció una gran relación con una de las futbolistas ícono del país: Megan Rapinoe. En aquel año, el mandatario estuvo presente junto a su hija Masy, quien también fue futbolista en sus tiempos de estudiante, en la final de la Copa Mundial Femenina en Vancouver. A partir de ahí la atacante estrella del combinado nacional mantuvo contactos con el político, e incluso en abril del 2020 compartieron una charla a través de Instagram Live. En la misma, Biden se comprometió a luchar por reducir la diferencia salarial que existe entre el deporte masculino y el femenino.
Desde el día de hoy, no hay duda que en más de una ocasión se podrá escuchar algún cántico de gol en los pasillos de la Casa Blanca; pues su nuevo mandatario, es entre los ya 46 presidentes en la historia del país, el más aficionado al deporte de los 90 minutos.