Aunque aún no se ha presentado el segundo brote de contagio de Covid-19 en el país -proyectado para inicios de noviembre- los médicos independientes se encuentran en estos momentos más expectantes que antes, debido al impacto de los huracanes Iota y Eta, que han dejado inundaciones y con ello, la amenaza de un repunte de casos de dengue y malaria, entre otras de las denominadas «enfermedades de invierno».
Pero, ¿Qué tiene que ver estas enfermedades con el Covid-19? En estos momentos el dengue y la malaria están en un periodo de incubación -y a la misma vez expandiéndose- que si se desarrolla un brote epidémico, las afectaciones a nivel de sangre y coagulación que estas causan, podrían agravar el escenario para los pacientes con el nuevo coronavirus, explicó el especialista en Salud Pública y parte del Comité Científico Multidisciplinario, Carlos Hernández.
«Ya sabemos que el Covid tiene problemas de hipercoagulación, entonces (el dengue y malaria) puede ser un agravante más», declaró el doctor Hernández.
Este escenario, sumado al relajamiento de medidas de prevención que actualmente se vive entre la población nicaragüense, vulnera más un incremento de casos del nuevo coronavirus en el país.
El salubrista dijo que actualmente se están reportando más casos graves de malaria (falciparum), que pueden llevar fácilmente a la muerte. «Los casos de malaria grave se van a complicar más todavía. Lo mismo que una hipertensión y la diabetes complican el Covid, porque hay problemas cardíacos y sanguíneos, y genera más casos graves y letales, y un mayor demanda de servicios (de salud)», explicó el salubrista.
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Según datos oficiales, el dengue presentó un aumento en el número de casos, pero no así la malaria. «Tenemos 28 positivos en registro, 67 por ciento de incremento en relación a la semana anterior; neumonía, 23 por ciento menos casos, 7 veces más fallecidos; malaria, 34 por ciento menos que la semana anterior; leptospirosis, 57 por ciento menos en relación al mismo período del 2019», dijo escuetamente la vicepresidenta designada Rosario Murillo, este lunes 23 de noviembre a medios oficialistas.

El régimen orteguista, que ha ocultado los boletines epidemiológicos de los últimos seis meses, se ha encargado -a través de Murillo- de dar los reportes de la situación epidémica, pero sin revelar los acumulados actuales de casos y muertes por cada enfermedad. Sus datos son confusos.
Caribe vulnerable al Covid-19
El doctor Hernández mencionó el estudio que realizó sobre el «exceso de mortalidad» de Covid19 en el país, que reveló que para finales de agosto habrían más de siete mil personas fallecidas por esta causa. La Costa Caribe estaban en «un nivel intermedio de muertes atribuibles a Covid», por lo que el escenario que ha dejados los huracanes -inundaciones, desabastecimiento de agua potable, hacinamiento en los albergues o falta de medidas de seguridad- propiciaría un brote de contagio de enfermedades. «Nosotros nos sentimos muy bien de que todavía no nos ha reventado el segundo brote que estaba esperándose para inicios de noviembre pero no lo descartamos, ahora menos que antes, tenemos que estar muy alerta», manifestó.
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El especialista también agregó que otro factor importante en este escenario, es el incremento de movilización de personas del Pacífico hacia la Costa Caribe Norte, que se ha registrado en estas últimas semanas, debido precisamente a la emergencia por las lluvias.
«Hoy por hoy, estamos moviendo el Covid de un lado a otro. Ahorita no ha reventado una epidemia, pero se está incubando (…) el mayor riesgo evidentemente son las poblaciones afectadas directamente por el huracán», señaló el salubrista.
Al respecto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya había advertido desde el impacto del huracán Eta, que las condiciones de hacinamiento y restricción de movilidad en los albergues, la falta de medidas de prevención contra la Covid-19, además de la falta de agua, son factores que propician a que se reporten nuevos casos de esta enfermedad.
Prevención, la clave
La ministra de Salud, Martha Reyes, declaró este miércoles al oficialista Canal 4, que brigadas médicas siguen dando a atención a las poblaciones afectadas por los huracanes Eta y Iota en el Caribe Norte del país.
Según Reyes, las visitas médicas son para supervisar la labor en el hospital de Bilwi -dañado por los huracanes- y «abordar de manera integral» la situación de las comunidades, así como «revisar» las medidas preventivas y recomendaciones después de las inundaciones, como la diarrea o enfermedades respiratorias.
Sin embargo, el doctor Hernández destacó que la prioridad es el trabajo preventivo y no enfocarse en las consultas médicas. «Nos informan que dieron tantas miles de consultas médicas. Yo quisiera que dijeran que se redujeron los casos de malaria, que me digan los resultados de la prevención y luego sí, las consultas médicas. Pero solo me dicen consultas médicas, entonces están esperando que la gente se enferme, hay que evitar eso para que los sistemas de salud no tengan mayor demanda, ahorita que están destruidos», declaró el especialista.
Los daños en la infraestructura de salud
El doctor Hernández se mostró preocupado por la amenaza que hay del aumento de casos de estas enfermedades en esas zonas afectadas, y en momentos en que las unidades de salud presentan daños en su infraestructura.
El galeno refirió que ante este panorama, se debe activar el control y vigilancia epidemiológica, y llamó a la población a mantener las medidas de lavados de mano, desinfección con alcohol, uso de mascarillas y practicar el distanciamiento social.
Nicaragua acumuló hasta este martes 24 de noviembre, un total de 5,784 contagios positivos por Covid-19 y 160 muertes por la misma enfermedad, según informó el Ministerio de Salud. En la semana del 17 al 24 de noviembre, se reportaron únicamente 59 casos atribuibles a coronavirus y 1 muerto por la misma causa, siguiendo la línea de una aparente disminución, al igual que las semanas anteriores.